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9. Cobaya, Perú.

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Quizás porque se parece a esa mascota que tuviste de pequeño. Si ves “cuy” en el menú, que sepas que te van a servir una cobaya rellena, asada o a la plancha. Así que no pienses en tu conejillo de indias.

8. Pez globo, Japón.

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Conocido como “fugu” en Japón, el pez globo es tan peligroso que te puede matar. Casi todos los peces globo tienen el veneno tetrodotoxina, que puede matar a treinta personas de golpe y no tiene un antídoto conocido. La gente todavía come este manjar y arriesga la vida en manos de chefs especializados que han aprendido a eliminar el veneno. 

7. Escamoles, larvas de hormiga, México.

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Los Escamoles son las larvas de las muy agresivas y gigantescas hormigas negras Liometopum. Se encuentran en las raíces de las plantas de agave y los granjeros a menudo sufren picaduras mientras las capturan. Para prepararlos primero hay que freírlos con mantequilla y especias, y luego se envuelven con una tortilla. La consistencia es como de requesón, pero el sabor tiene toques de mantequilla y nueces. Se les conoce popularmente como “caviar de insecto”.

6. Quesos con gusanos, Cerdeña.

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Si te gusta el queso que huele fuerte quizás esto te vaya a gustar. Casu Marza es un queso de leche de oveja blando y descompuesto que sirve de casa para las larvas de la mosca del queso. Cuando pidas este plato verás cómo se mueven los insectos, pero ten cuidado de no molestarlos demasiado al mover el pato ya que pueden saltar hasta 15 centímetros antes de que te los comas.

5. Patas de gallina, China.

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Hay un dicho que cuenta que los chinos se comen cualquier cosa con patas excepto las mesas. Muy crujientes, las patas de gallina son un snack tan popular en China como las pipas en España. Vayas donde vayas siempre podrás encontrar un paquete de estos bocados fritos. Si no te apetece probar la versión fast food también puedes probarlas hervidas en una sopa, a la barbacoa o marinadas durante horas.

4. Grasa y piel de ballena congelada, Groenlandia.

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Conocido popularmente por los locales como “muktuk”, este manjar aceitoso y gomoso está lleno de vitamina C y D. La piel y la grasa de la ballena boreal se come cruda normalmente, pero si te apetece algo diferente siempre puedes optar por la versión frita.

3. Huevo centenario, China.

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Necesitarás un estómago a prueba de bombas para resistir esta delicatesen. Los “huevos centenarios” son negros por dentro y se suelen conservar durante meses en una mezcla de arcilla, cenizas y cal. Desprenden un fuerte olor a amoníaco y azufre, así que si te apetece una conserva algo fuerte, esta es la tuya.